MASAJES

El tacto es una de las formas de comunicación humana más completas. No es necesario hablar, abrir los ojos o afinar los oídos para sentir y escuchar lo que nos transmite el contacto a través de las manos. Desde tiempos ancestrales, el ser humano ha descubierto en las diferentes formas de masaje sistemas amables para comunicar y cuidar de sí mismo a través del trabajo corporal, siendo una poderosa herramienta para disfrutar de una salud natural.
 
 Además de los aspectos físicos y materiales, se tienen presentes aspectos energéticos, que son determinantes para mantener tanto la salud del cuerpo y la mente como el bienestar general.
 
 
               
 
¿Qué es el masaje?
El masaje se basa en la utilización de fricciones, presiones, percusiones o estiramientos dependiendo del problema a tratar y de la técnica utilizada. El masaje se puede acompañar de productos que faciliten una mejor cualidad del toque: cremas, aceites o esencias.
¿En qué nos puede ayudar el masaje?
Al trabajar sobre las tensiones musculares… y articulaciones; mejoramos el drenaje de fluidos (linfa y sangre) y optimizamos el funcionamiento de los órganos. Sin olvidar, por supuesto, el efecto equilibrante (relajante o tonificante) que tiene el contacto terapéutico del masajista en el cuerpo del paciente.
¿Cómo aprovechar mejor su masaje?
 Algunos consejos para ayudarle a sacar el máximo partido a su visita a un terapeuta.
No coma una hora antes ni una hora después de la sesión. La digestión desvía la circulación a los órganos internos y puede restar energía y concentración mientras se recibe el masaje.
Esté lo más relajado y cómodo que le sea posible. La práctica del masaje corporal requiere que se despoje de la ropa, el terapeuta le cubrirá con una sábana y sólo descubrirá la parte del cuerpo sobre la que esté trabajando. por mucho que un masaje profesional pueda resultar placenteramente sensual, no pretende ser una experiencia sexual.
Quítese cualquier pieza de joyería así como lentes de armazón o de contacto. Podrían entorpecer el acceso del terapeuta a su cuerpo y povocarle incomodidad a usted.
Hablar o no durante el masaje depende de usted. Hablar lo menos posible puede ayudarle a concentrarse por completo en la experiencia del masaje corporal.
Sea consciente de su propio cuerpo. Si algo le resulta incómodo o doloroso, prefiere aceite sin perfume o desea dejarse parte de la ropa puesta, dígaselo a su terapeuta.
Ponga en conocimiento de su terapeuta sus problemas médicos o infórmele de sus zonas delicadas. De todas formas, los terapeutas en general le harán una historia clínica en la primera visita.
Puede usted experimentar liberaciones emocionales durante una sesión. Ésta es una respuesta normal y no debe avergonzarse de ella. Dependiendo de los temas que afloren, podría ser aconsejable buscar ayuda psicológica profesional.
Su temperatura corporal puede descender durante un tratamiento de masaje. Si tiene frío, pida más ropa de abrigo.
Lo más importante: Disfrutar. El masaje debe ser una experiencia relajante. Después del masaje, pasa unos minutos disfrutando la paz y la calma posteriores. Se puede sentir ligeramente desorientado por estar tan relajado: muévase lentamente al principio para volver en sí.
 
¿Cuáles son los beneficios que se obtienen con un masaje?
 
Ayuda a mantener la salud en general. Útil como Medicina Preventiva.
Mejora la circulación.
Elimina toxinas.
Flexibiliza el sistema muscular.
Previene la osteoporosis.
Facilita las funciones del sistema digestivo.
Previene trastornos hormonales.
Regula las funciones neuronales.
 
Es un tratamiento holístico que integra mente-cuerpo y espíritu.